
La última victoria conseguida por el equipo de Basile no hizo más que volver a demostrar la supremacía de la Argentina a nivel continental. El cotejo frente al inexpresivo Chile de Marcelo Bielsa pasará a engrosar una extensa lista de partidos en los cuales el conjunto nacional sacó a relucir todo el esplendor de sus estrellas, en desmedro de las alicaídas individualidades del resto de los países sudamericanos. El implemento de un nuevo sistema eliminatorio – cambiado para el Mundial de Francia 1998 – pareció hecho a medida del conjunto nacional; a partir de entonces, y no sin mucha razón, aparecieron quienes afirmaron que con el actual mecanismo la participación de la Argentina en los mundiales está garantizada. Solamente una catástrofe futbolística, y poco probable, aparece como un escollo hacia la mayor cita del fútbol mundial. Y es esta situación la que pone sobre el tapete el siguiente interrogante: ¿es beneficioso este estado? En una primera mirada, la respuesta es no.
Cuando se analizan actuaciones como las del otro día o el historial de las últimas eliminatorias encontraremos que, además de sumamente accesible, la senda hacia la Copa del Mundo se vuelve abúlica y, muchas veces, aburrida. Sin importar el nombre del técnico de turno, la selección (juegue muy bien, regular o mal), se hallará en el final de la competencia con una importante suma de victorias que cayeron por decantación y el peso propio de ser Argentina y algún que otro punto perdido. A pesar de lo que digan los jugadores, una situación semejante no motiva en lo más mínimo, y lleva a los protagonistas a una suerte de aburguesamiento no intencional que minará las actuaciones siguientes. La Argentina tiene banca en el ámbito sudamericano, y eso se hace sentir.
En el análisis del conjunto de Basile – más por proximidad temporal, porque es un flagelo sin culpables – no se puede dejar de mencionar a un actor de lujo: Brasil. El seleccionado brasileño es el único capaz de posicionarse en un escalón similar (o quizá superior) al de la Argentina. Y en los últimos tiempos se vienen dando resultados en los que los pentacampeones mundiales hacen notar una supremacía inusitada sobre la selección nacional. Más allá de una estricta y exclusiva cuestión de mentalidad ganadora, Brasil siempre se presenta como un obstáculo difícil de sobrepasar. Y esto se basa, elementalmente, en que los brasileños están adiestrados en aceptar una situación de desventaja, cosa que los argentinos (fruto del estancamiento antedicho) parecen no contemplar en ese afable camino que marcan las victorias. Sólo así puede explicarse un partido como el de la última Copa América, cuando un Brasil que iba de punto terminó derrotando a una Argentina que, vaya casualidad, hasta ese partido había desandado una senda impecable.
Es indudable que las facilidades que les brinda la competencia sudamericana hacen mella en las actuaciones argentinas en partidos con selecciones de un nivel más cercano al Primer Mundo del fútbol. Porque cuando se presentan esas situaciones, y considerando los antecedentes, la Argentina generalmente llega como banca y termina defraudando. Y porque sigue existiendo esa penosa, pero cierta, diferencia con los brasileños, que les posibilita afrontar con mejores posibilidades situaciones adversas; porque – como dijo Diego Simeone alguna vez – “Argentina tiene muy buenos jugadores, Brasil tiene cracks”. Y eso a la larga se hace notar.
Cuando se analizan actuaciones como las del otro día o el historial de las últimas eliminatorias encontraremos que, además de sumamente accesible, la senda hacia la Copa del Mundo se vuelve abúlica y, muchas veces, aburrida. Sin importar el nombre del técnico de turno, la selección (juegue muy bien, regular o mal), se hallará en el final de la competencia con una importante suma de victorias que cayeron por decantación y el peso propio de ser Argentina y algún que otro punto perdido. A pesar de lo que digan los jugadores, una situación semejante no motiva en lo más mínimo, y lleva a los protagonistas a una suerte de aburguesamiento no intencional que minará las actuaciones siguientes. La Argentina tiene banca en el ámbito sudamericano, y eso se hace sentir.
En el análisis del conjunto de Basile – más por proximidad temporal, porque es un flagelo sin culpables – no se puede dejar de mencionar a un actor de lujo: Brasil. El seleccionado brasileño es el único capaz de posicionarse en un escalón similar (o quizá superior) al de la Argentina. Y en los últimos tiempos se vienen dando resultados en los que los pentacampeones mundiales hacen notar una supremacía inusitada sobre la selección nacional. Más allá de una estricta y exclusiva cuestión de mentalidad ganadora, Brasil siempre se presenta como un obstáculo difícil de sobrepasar. Y esto se basa, elementalmente, en que los brasileños están adiestrados en aceptar una situación de desventaja, cosa que los argentinos (fruto del estancamiento antedicho) parecen no contemplar en ese afable camino que marcan las victorias. Sólo así puede explicarse un partido como el de la última Copa América, cuando un Brasil que iba de punto terminó derrotando a una Argentina que, vaya casualidad, hasta ese partido había desandado una senda impecable.
Es indudable que las facilidades que les brinda la competencia sudamericana hacen mella en las actuaciones argentinas en partidos con selecciones de un nivel más cercano al Primer Mundo del fútbol. Porque cuando se presentan esas situaciones, y considerando los antecedentes, la Argentina generalmente llega como banca y termina defraudando. Y porque sigue existiendo esa penosa, pero cierta, diferencia con los brasileños, que les posibilita afrontar con mejores posibilidades situaciones adversas; porque – como dijo Diego Simeone alguna vez – “Argentina tiene muy buenos jugadores, Brasil tiene cracks”. Y eso a la larga se hace notar.
Mariano Hernán Potel

3 comentarios:
HOLA MARIANO. ESTÁ BUENO QUE SIGAS ESCRIBIENDO, REPITO LO MISMO QUE LA OTRA VEZ HABLAMOS, ES BUENO PARA INTERCAMBIAR IDEAS. DECILE A PISTONE QUE TAMBIÉN SE META E HINCHALE LAS BOLAS A ULLO PARA QUE LO HAGA EN EL BLOG DE USTEDES O EN UNO PROPIO.
AHÍ VA MI CRÍTICA:
ES VERDAD, EL CAMBIO DE SISTEMA FAVORECE A LA ARGENTINA. AUNQUE SI NO TENÉS UN BUEN NIVEL, UN EQUIPO MÁS O MENOS ARMADO Y UN CAMINO CLARO, CUALQUIER SISTEMA PUEDE PERJUDICAR. CREO QUE CHILE VA A CLASIFICAR AL MUNDIAL, PRINCIPALMENTE PORQUE TIENE JUGADORES MUY INTERESANRES, NO TANTO POR BIELSA, A QUIEN RESPETO PERO NO COMPARTO SU VISIÓN DEL FÚTBOL. IGUALMENTE CREO QUE ÉL LE VA A SER BIEN A LOS TRASANDINOS. POR LO TANTO, NO ESTOY DE ACUERDO CON VOS EN QUE CHILE HAYA SIDO UN RIVAL ACCESIBLE O SEA UN FÁCIL CONTRINCANTE. ARGENTINA LO TRANSFORMÓ EN ESO. LE PEGÓ MUY FUERTE CON LOS DOS TIROS LIBRES Y EL PARTIDO SE INCLINÓ DEFINITIVAMENTE CON LA EXPULSIÓN. PERO NADIE LE DIJO A CRISTIAN ALVAREZ QUE META SEMEJANTE PATADA A MASCHERANO, EN TODO CASO ES UN MÉRITO OBLIGAR AL RIVAL A QUE ACUDA AL JUEGO BRUSCO PARA QUE TE PARE.LAS VICTORIAS NO CAEN POR DECANTACIÓN, SE CONSTRUYEN, SE LOGRAN, POR LAS MISMAS DINÁMICAS DEL PARTIDO. UN EQUIPO SE IMPONE O NO, O GANA POR DETERMINADAS CIRCUNSTANCIAS QUE A VECES ESCAPA A LA PREPARACIÓN. AZAR, SI QUERÉS. ARGENTINA TIENE PESO PROPIO, BIENVENIDO SEA!! EL PESO SE CONSIGUE Y HAY QUE HACERLO VALER, HAY QUE VOLCARLO. ¿O VAMOS QUEDARNOS SÓLO CON ESO? TODOS LOS PARTIDOS HAY QUE DEMOSTRARLO. EN LA ÉPOCA DE BILARDO CLASIFICAMOS CAGANDO Y TENÍAMOS PESO PROPIO HASTA AHÍ. JUGABA UN TAL JULIÁN CAMINO, TROSSERO QUE LE PEGABA A LA MADRE, GARECA QUE ERA UN NUEVE MEDIO PELO, CUANDO RAMON DIAZ O EL BETO MARCICO, POR PONER ALGUNOS EJEMPLOS, LA ROMPÍAN EN EUROPA ETC.
ABURGUESAMIENTO, PUEDE OCURRIR EN CUALQUIER STATUS. YO CREO QUE NO EXISTE COMO TAL, POR LO MENOS EN LA MAYORÍA DE ESTA SELECCIÓN. FIJATE ZANETTI CON 33 AÑOS, MESSI FUE EL PRIMERO EN VENIR JUNTO CON MILITO, TEVEZ, DEMICHELIS, ETC.
CREO QUE HUBO ABURGUESAMIENTO Y, PRINCIPALMENTE, POCO JUEGO CUANDO ESTUVIERON PASSARELLA Y BIELSA. LO QUE DEBE MOTIVAR Y VEO QUE NO FALTA EN ESTE EQUIPO. ES PONERSE LA CAMISETA, ALGO QUE BIEN TRANSMITIÓ DIEGO. LO QUE PASA ES QUE SE PIENSA MUCHAS VECES QUE PORQUE GANÁS MUCHA GUITA YA NO QUERÉS MAS LOLA. Y CREO QUE NO ES ASÍ. O POR LO MENOS, ES MUY DISCUTIBLE.
BRASIL,ES VERDAD NOS GANÓ BIEN. COINCIDO CON VOS Y EN LA FRASE DE SIMEONE, PERO HASTA AHÍ NOMÁS. HICIERON UN PARTIDO ESTRÁTEGICO MUY BUENO Y NOS GANARON BIEN. SE METIERON A FONDO CON EL PARTIDO PERO ARGENTINA NO SUPO RESPONDER CON VARIANTES. PERO A NO ENGAÑARNOS, LOS BRASILEÑOS NO JUEGAN ASÍ, PREGUNTATE SI NOS VAN A JUGAR ASÍ EN EL MARACANÁ. A MI NO ME GUSTÓ CÓMO JUGARON AQUELLA VEZ AUNQUE RECONOZCO QUE NOS SUPERARON.
NO ES CUESTIÓN DE ADIESTRAMIENTO, ELLOS SON LOS MEJORES JUGANDO A LA PELOTA, SIMPLEMENTE ESO Y ESO, VALGA LA REDUNDANCIA, NO LOS CONVIERTE EN INVENCIBLES.NO TE OLVIDES QUE ARGENTINA LE GANO MUY BIEN EN CANCHA DE RIVER EN EL 2005 3A1. DESPUÉS NOS PASARON POR ARRIBA EN LA COPA DE LAS CONFEDERACIONES 4A1, LUEGO EL MAMARRACHO DEL AMISTOSO EN INGLATERRA CON DOS PRÁCTICAS SE PERDIÓ 3A0 Y LA ÚLTIMA. NO CREO QUE EL NIVEL DE ARGENTINA ESTÉ ESTANCADO. PARA NADA. SÍ CREO ES QUE HAY QUE BUSCAR OTRAS FORMAS DE JUEGO PARA NO DEPENDER EXCLUSIVAMENTE DE RIQUELME AUNQUE PREFIERO DEPENDER DE ROMÁN Y NO DEL NEGRO IBARRA, POR EJEMPLO. ESTÁN LOS MEJORES JUGADORES, INDUDABLEMENTE. SE PUEDE DISCUTIR ALGUNO PERO EN GENERAL TODOS COINCIDIRÍAMOS. ¿BASILE ES UN ATRASADO? ES EL VIEJO DISCURSO EN CONTRA DEL IDEALIZADOR QUE VIVE CHUPADO Y NO ENTRENA. ¿ALGUIEN CREE QUE BASILE NO VE LA ACTUALIDAD DE LOS FUTBOLISTAS ARGENTINOS EN TODOS LADOS? BASILE NO ENCAJA EN EL NEGOCIO DE LA PRENSA Y EL MISMO FÚTBOL AUNQUE SÍ ES MEDIO TRANSERO, ES GUARANGO PARA HABLAR Y FUNDAMENTALMENTE, PERTENECE A LA CLASE DE TÉCNICOS QUE NO ATORA A LOS FUTBOLISTAS CON DIBUJITOS Y MÁS DIBUJITOS. Y ESO MOLESTA. EL FÚTBOL, A MI ENTENDER, REQUIERE DE PRÁCTICA Y ENSAYO PERO PARA INCORPORAR CONCEPTOS , NO PARA REPETIRLAS MECÁNICAMENTE EN LOS PARTIDOS. Y ESO ES LO QUE FALTA A ESTA SELECCIÓN, PRÁCTICA. TAMBIÉN A LOS DEMÁS.
UN ABRAZO
Yo creo que hay dos equipos que son los de un nivel competitivo aceptable, Paraguay y eventualmente Brasil. Y a ninguno de los se les gana, con alguna exepción, como la que se logró con aquella exepcional actuación de Riquelme.
A la Argentina le falta mística.
me faltó la palabra o número 2(dos)
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